Tegucigalpa, M.D.C., 16 de octubre de 2026
-La estrategia incluye la inspección de 950 mil animales, 30 mil monitoreos epidemiológicos,
-La cooperación regional busca prevenir pérdidas económicas en el sector ganadero.
Tegucigalpa, Honduras.— La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), a través del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA), capacitó a más 49 mil productores, además de universidades y otros sectores, para fortalecer la prevención y el tratamiento oportuno del gusano barrenador del ganado en el país.
Las jornadas de capacitación buscan brindar conocimientos sobre el manejo adecuado de los animales afectados, la atención de heridas y la aplicación de medidas sanitarias que contribuyan a evitar la propagación de esta enfermedad parasitaria, que representa una amenaza para la producción pecuaria nacional.
Estas acciones se desarrollan en coordinación con el sector ganadero y forman parte de la estrategia impulsada por las autoridades para mejorar la respuesta ante la enfermedad y reducir sus consecuencias económicas para los productores.
Inspeccionan 950 mil animales y realizan monitoreos
Como parte de las medidas complementarias, el personal de SENASA mantiene inspecciones de los animales que se movilizan en distintos puntos del territorio nacional.
Hasta el momento, se han verificado aproximadamente 950 mil animales para fortalecer los controles sanitarios y prevenir la dispersión del gusano barrenador.
Asimismo, las autoridades han efectuado alrededor de 30 mil monitoreos epidemiológicos en diversas fincas y unidades de producción pecuaria, con el propósito de identificar las zonas afectadas y orientar las intervenciones sanitarias.
Estas labores permiten complementar la capacitación de los productores mediante la vigilancia y la atención de los casos detectados en el territorio nacional.
Atienden 8 mil casos en departamentos afectados
La SAG-SENASA continúa brindando acompañamiento técnico en diferentes departamentos del país, especialmente en Choluteca, El Paraíso, Olancho, Colón y Atlántida, donde se han reportado afectaciones por gusano barrenador.
De acuerdo con la información institucional, en estas zonas se han atendido aproximadamente 8 mil casos, mediante acciones dirigidas a controlar los focos de infección, reducir nuevas afectaciones al ganado y prevenir pérdidas económicas para sus propietarios.
La capacitación de los productores resulta fundamental para fortalecer la detección temprana, facilitar la atención oportuna de los animales y promover la aplicación de buenas prácticas sanitarias en las explotaciones ganaderas.
SENASA destaca la importancia de la prevención regional
El director de SENASA, doctor Rafael Rodríguez, señaló que el gusano barrenador no representa únicamente un problema para Honduras, sino un desafío sanitario que afecta a Centroamérica y que requiere una respuesta coordinada entre los países de la región.
«Hay que estar conscientes de que esta afectación del gusano barrenador no es un problema que solo afecta a Honduras, sino que es un asunto de la región centroamericana; de ahí la importancia del trabajo mancomunado con los demás países.
“Hacemos un llamado a los productores nacionales a estar pendientes de sus animales, aplicando los tratamientos en tiempo y forma para evitar afectar nuestra producción ganadera», manifestó Rodríguez.
En ese sentido, las autoridades instan a los ganaderos a revisar periódicamente sus animales, mantener las heridas limpias y tratarlas oportunamente, siguiendo las recomendaciones del personal veterinario. También recomiendan reportar los casos sospechosos a SENASA para facilitar su evaluación y atención.
OIRSA respalda los esfuerzos de cooperación regional
El Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) forma parte de los esfuerzos de cooperación orientados a fortalecer la vigilancia sanitaria y las buenas prácticas ganaderas en Centroamérica.
La coordinación regional es importante para compartir experiencias, fortalecer las medidas de prevención y mejorar la capacidad de respuesta ante una enfermedad que puede extenderse entre países y generar consecuencias para la producción pecuaria.
La capacitación de los productores, acompañada de la vigilancia epidemiológica y la cooperación entre las autoridades sanitarias, constituye una herramienta importante para contener la propagación del gusano barrenador.
La prevención busca evitar mayores pérdidas económicas
La experiencia histórica de la región refleja el impacto económico que puede representar la erradicación del gusano barrenador. En 1996, Honduras logró erradicar esta plaga con una inversión de 60 millones de dólares.
Según los antecedentes proporcionados, los costos de erradicación ascendieron a 280 millones de dólares en Centroamérica y 760 millones de dólares en Estados Unidos y México.
Estas cifras evidencian la importancia de invertir en prevención, capacitación y vigilancia sanitaria para reducir los riesgos de propagación y evitar mayores pérdidas para los productores y la economía agropecuaria.
Con la capacitación de 49 mil productores y el fortalecimiento de las medidas de vigilancia y atención sanitaria, la SAG-SENASA busca mejorar la prevención del gusano barrenador y proteger la ganadería hondureña, con el acompañamiento del sector productivo y la cooperación regional.


