La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), a través del Proyecto Integral de Desarrollo Rural y Productividad (ProOccidente), suscribió un contrato con ACDI/VOCA para ejecutar la Etapa II del Componente de Fortalecimiento Productivo, con una inversión de 14.23 millones de dólares destinada a mejorar la productividad agrícola, fortalecer la resiliencia ante el cambio climático. La intervención forma parte de una cartera programática de USD 17.79 millones, financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Español para el Desarrollo Sostenible (FEDES), que busca impulsar una agricultura más productiva, sostenible y vinculada a los mercados, con especial atención a las zonas más vulnerables del corredor seco hondureño. Como parte de esta nueva etapa, más de 4,265 productores incorporarán tecnologías climáticamente inteligentes para mejorar sus rendimientos y reducir su vulnerabilidad frente a las sequías y otros eventos climáticos extremos. El ministro de la SAG, Moisés Abraham Molina, explicó que “Entre las soluciones previstas se encuentran sistemas de riego por goteo, reservorios de agua, bombeo solar, casas malla, invernaderos, secadoras de granos y sistemas agroforestales” Estas acciones permitirán atender más de 2,400 hectáreas, promoviendo un uso más eficiente del agua y mejores condiciones para una producción agrícola resiliente. Molina enfatizó que “más de 4,000 productores recibirán asistencia técnica especializada para mejorar la calidad de sus productos, fortalecer sus capacidades empresariales y ampliar el acceso a mercados” “A esto se suma el acompañamiento de más de 8,000 productores para facilitar su acceso al financiamiento formal y fortalecer sus actividades productivas” aseveró el funcionario El componente ambiental también tendrá un papel central. En coordinación con mancomunidades, municipalidades y el Instituto de Conservación Forestal (ICF), se desarrollarán acciones de manejo y conservación en 10 microcuencas estratégicas, incorporando cerca de 10,000 hectáreas adicionales bajo planes de manejo y protección. Estos esfuerzos se suman a los resultados alcanzados por PRO-Occidente, que ya ha brindado asistencia técnica en producción y acceso a mercados a más de 6,433 productores, de los cuales el 37 % son mujeres y el 23 % son jóvenes. Además, 7,227 productores han recibido acompañamiento para facilitar su acceso al crédito y 5,273 hogares rurales han sido atendidos mediante acciones de alimentación y nutrición. La iniciativa beneficiará a productores, organizaciones rurales, MIPYMES agropecuarias, mujeres emprendedoras y jóvenes de 88 municipios de Copán, Ocotepeque, Lempira, Santa Bárbara, Intibucá y La Paz, fortaleciendo cadenas de valor como café, hortalizas, granos básicos, frutas, cacao, ganadería y agroindustria rural. El gobierno a través de la SAG, fortalece su apuesta por una transformación productiva del campo basada en mayor productividad, resiliencia climática, acceso a financiamiento y mercados, con el objetivo de generar mejores ingresos y oportunidades para las familias rurales. En conjunto, PRO-Occidente busca contribuir a que 15,000 hogares rurales superen la condición de pobreza y beneficiar directamente a 30,000 hogares mediante una agricultura más competitiva, sostenible e inclusiva.







