– Productores destacan rentabilidad, diversificación y alta demanda de derivados
La producción caprina y ovina se consolida como alternativa rentable en el Corredor Seco, impulsando la diversificación productiva, la generación de ingresos rurales y la dinamización de la economía agropecuaria, debido a su adaptación al clima y creciente demanda de sus derivados.
El titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Abraham Molina, subrayó que se busca impulsar y promover estos rubros como parte de la estrategia de diversificación productiva del país, con una explotación racional que demuestra competitividad en la producción caprina y ovina.
“No se trata de un sistema de traspatio, sino de una actividad bien estructurada que debe servir como modelo para el desarrollo de estos emprendimientos en el campo hondureño, especialmente en el Corredor Seco, donde representa una alternativa rentable para la diversificación productiva”, afirmó el funcionario.
Asimismo, destacó que este tipo de iniciativas fortalecen la resiliencia productiva, la generación de empleo rural y la ampliación de opciones productivas en zonas vulnerables a la sequía.
Como parte de este acercamiento, se realizó una reunión con representantes de la Asociación Nacional de Caprino y Ovinocultores de Honduras (ANACOH), en la zona norte del país, con el objetivo de conocer experiencias, fortalecer el acompañamiento técnico y promover la expansión de estos sistemas productivos en diferentes regiones.
Ávila, gerente de Rancho Ávila, localizado en El Progreso, Yoro, explicó que “este sistema productivo representa una opción viable por el aprovechamiento eficiente del espacio, bajos costos de infraestructura y su adaptación a zonas secas, donde el consumo de forrajes como el ramoneo favorece su desarrollo”.
Ávila indicó que, “la producción incluye carne y leche, así como productos procesados como cordero marinado y derivados lácteos, los cuales registran una alta demanda en el mercado nacional”.
En cuanto a la comercialización, señaló que los productos se distribuyen en zonas del norte del país como San Pedro Sula, El Progreso, Tela y La Lima, así como en el litoral atlántico y las Islas de la Bahía, además de regiones del centro y sur del país.
La leche caprina alcanza precios de alrededor de 45 lempiras por litro, lo que fortalece la rentabilidad del rubro, mientras que la carne mantiene buena aceptación en el mercado nacional.
Los productores reiteraron que el rubro caprino y ovino tiene un alto potencial de expansión en el país, especialmente en el Corredor Seco y el centro-sur, donde las condiciones climáticas favorecen este tipo de producción, contribuyendo a la seguridad alimentaria y al desarrollo rural sostenible.







