La falta de pasto y las escasas reservas de alimento mantienen en alerta a pequeños ganaderos de Piraera, Lempira, quienes recibieron 1,160 sacos de silo de maíz como apoyo de emergencia para aportar a la alimentación del ganado en tiempo más críticos de la sequía.
La ayuda, entregada por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), beneficia a 116 familias productoras de Piraera y comunidades cercanas, donde el prolongado periodo seco ha reducido considerablemente la disponibilidad de forraje para el ganado.
El suministro busca atender una necesidad inmediata: evitar que los animales mueran o sufran un deterioro severo por la falta de alimento.
Las autoridades de la la SAG, destacaron que “Las raciones entregadas no están formuladas para mantener los niveles habituales de producción de leche o carne, sino para ayudar a los productores a sostener sus animales durante la emergencia”
La situación representa un golpe directo para las familias que dependen de la ganadería como fuente de ingresos y alimentación. Con los pastizales agotados, mantener un hato se vuelve cada vez más difícil para quienes no cuentan con reservas suficientes.
José Santos, productor ganadero de Piraera, expresó que “Estábamos muy preocupados porque la sequía nos estaba dejando sin pasto y sin qué darles a nuestros animales; con estos sacos de silo podemos sostener a las vacas hasta que el tiempo mejore”.
Para los productores, el alimento representa un alivio temporal frente a una emergencia que se ha extendido y que amenaza con incrementar las pérdidas de ganado si las condiciones de lluvia no mejoran.
La SAG informó que las entregas de alimento continuarán de manera escalonada en las zonas más afectadas por el déficit de lluvias, dando prioridad a los pequeños ganaderos con menores reservas para alimentar a sus animales.
El apoyo forma parte del Programa de Incentivo a la Producción Ganadera, que además contempla capacitación y asistencia técnica en sanidad animal, mejoramiento genético y conservación de forrajes.
Mientras persista la sequía, el reto inmediato para los ganaderos será mantener con vida sus animales y reducir las pérdidas.
La recuperación de los pastos y de las fuentes de alimento será determinante para que el sector pueda recuperar posteriormente su capacidad productiva.



